
29/06 – 09:30 - La combinación “política-negocios” tuvo un punto oscuro esta semana pasada cuando la presidenta Cristina Fernandez se sentó a compartir su tiempo con el dueño de la Barrick Gold, empresa minera denunciada por la contaminación que produce y cuyo propietario Peter Munk la fundó con dinero del principal traficante de armas de la tierra Adnan Kashogi, socio de personajes como Monzer Al Kassar, a su vez socio menemista, era la cual dice despreciar el matrimonio presidencial.

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