La pachamama se sacudió de ira, razones le sobran, pero nuestra gente sufre. Compañeras dicen que el terremoto era interminable, “parecía que estábamos en una juguera” –licuadora-, y el suelo en Santiago se movía en ondas. “¡Nunca habíamos visto nada así!”. Ha habido 90 réplicas, en todas las regiones del centro al sur, algunas muy fuertes. Y no sólo eso, es época de cosecha y todo está destruido.
EL E$TADO OCUPADO EN REPRIMIR
Las empobrecidas saquean los supermercados y el foco de atención del gobierno $hileno está ahí, defendiendo a los empresarios de los supermercados. Ayer, al mediodía, se reunieron con el gobierno los dueños de cadenas comerciales y parecen haber definido que los milicos y los pakos estarán para parar los saqueos. Ninguna novedad, claro. El ministro del interior hoy, hizo unas extrañas declaraciones en las que subrayó que no diría nombres de sectores, pero que estas noches se reforzaría “el resguardo” en los sectores “conflictivos” de Santiago y otras ciudades.
Sólo Bomberos, una organización cuyos voluntarios no perciben sueldos, parecen hacerse cargo del dolor de la gente y trabajan rescatando a quienes han quedado entre los escombros.
Por su parte, las empobrecidas saquean los supermercados porque dicen que tienen miedo de más hambre, que estaban paupérrimas ya antes del terremoto, y critican que la Bachelet vuela que te vuela sobre el territorio nacional y que Piñera, el nuevo empresario-presiden

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